Nabana no Sato

Un jardín botánico japonés es la atracción de este invierno gracias a un magnífico paisaje luminoso creado con leds.

Los leds se inventaron hace cuarenta años, pero en los últimos diez han tenido una evolución extraordinaria. De ser apenas la luz que indicaba si un equipo estaba encendido, hoy no sólo hacen funcionar las pantallas de nuestros televisores y smartphones, sino que además permiten montar sistemas de iluminación que hasta hace poco eran imposibles.

 

Un buen ejemplo de esto es el jardín botánico Nabana no Sato, en la ciudad japonesa de Kuwana, en el que se ha montado un increíble diseño lumínico compuesto por 7 millones de leds.

 

El acceso al parque se realiza a través de un magnífico túnel luminoso, y una vez adentro pueden contemplarse vastas áreas de brillantes colores, así como representaciones del monte Fuji al atardecer o de la aurora boreal.

Sin dudas, una fantástica muestra del preciosismo japonés combinada con la alta tecnología.